martes, 27 de marzo de 2007

Fuego


Fuego...

…Esa noche un terrible dolor de muela me despertó, eran como a las cinco de la mañana, creo que me levante a buscar el clásico analgésico, que mi madre guarda siempre en la cocina, llene el vaso con agua y me introduje la píldora con mezcla de modorra y devoción… olía a pasto húmedo, a tierra mojada y a sueño, me senté en una extraña banca color marrón, un señor con un sombrero, apareció sentado al lado mió, me dijo: hijo, tienes fuego?
No- le respondí – estoy tratando de dejarlo…. A quien, al fuego??- me dijo el señor- al fuego hay que guardarlo o se termina apagando…

Eran las nueve de la mañana, en un comienzo no sabia donde estaba, y dolor de muelas se hacia insoportable, no hay cosa que detesto mas en la vida que el dolor de muelas, era un dolor raro, ya a esas alturas, se había trasformado en una poderosa neuralgia y me dolían hasta las amígdalas. Me dirigí hacia el dentista, le tengo pánico al dentista, pero el dolor es más fuerte, incluso más fuerte que el pánico, tomé el bus como pude y me acomodé en el primer asiento vació que vi… estaba de noche en un lugar muy oscuro, la celda en donde estaba, era húmeda, fría, solitaria, al poco rato un guardia español, me abrió la celda y con voz de trueno me dijo: Tu¡¡… Traidor…, muévete…, al patio… cuando me levante de la celda, supe que estaba engrillado, me llevaban dos hombres de los brazos arrastrándome, me vendaron los ojos, el olor a pólvora, el sonido de los fusiles, la plegaria del cura. ¡A los traidores hay que mirarlos a los ojos! – dijo un soldado español- me quitaron la venda de los ojos y pude ver al pelotón de fusilamiento al frente mió, tengo que estar soñado, pensé… - Preparen…. Apunten……fuego¡¡… si no lo manejas bien te termina matando…-

Cuando reaccione, estaba cerca de mi parada, estaba traspirando, mezcla rara de alivio y fiebre, mi dolor de muela se hacia mas y mas insoportable, por fin llegue a la consulta, hable con la secretaria, y le explique mi situación, me senté un rato en la recepción, tome un revista, haber si con eso mitigaba un poco el dolor… el olor a dentista es inconfundible, es un olor especial, penetrante, en ese raro sillón, lleno de taladros, luces, mangueras y objetos de metal, aparece una conocida silueta… Doctora, me duele demasiado mi muela – dije- en serio? – Me respondió- era una mujer bellísima, rozaba lo sensual, era de esas mujeres que en verdad te quitan el dolor de muelas. Disculpe nos conocemos – dije- por alguna razón a esta extraña mujer la conocía de algún lado. Puede ser- me respondió- se subió arriba mió, y empezó a desabrocharse cada uno de los botones del delantal, me dejo tocar, manosear, saborear, ella por su lado me comenzó a besar, a lamer, primero en la boca, bajo por mi cuello, desabotonó también mi camisa y siguió mas abajo, olía a sexo, sudor y pasión, creo haberme olvidado de mi dolor de muelas, en ese momento solo era poseerla, y cuando el grado de pasión y lujuria, llegaba al clímax de la bizarra escena, la doctora se acerca a mi oído y me dice:!!!Cuando el fuego arde… quema¡¡¡

Señor, señor – me decía la secretaria de la consulta- me había perdido en la revista, curiosamente, la modelo que salía en ella, era la dentista de hace un rato. Señor pase a la consulta- me decía la secretaria- si¡¡¡, voy en seguida –respondí- la verdad es que no quería levantarme aun, por que aun sentía los “efectos” del sueño anterior, me perecía que aun podía sentir el olor a perfume, así que mate un poco el tiempo, abrochándome los zapatos, trate de distraerme y de convérsenme que solo era un sueño, producto de mi dolor… Entre a la consulta, clásica consulta de dentista, deje mi bolso en el piso y me senté en sillón, esperando lo peor con la espantosa luz, encandilándome y apuntándome el rostro… Estas cómodo? –susurro una voz que se me hacia conocida- el mismo sujeto con sombrero que creí haber soñado me apuntaba con un fusil hacia mi boca, me di cuenta que estaba engrillado, atado en la silla y en el rincón de la sala, estaba la hermosa dentista observando, muy de piernas cruzadas, vuelvo a mirar, atónito, la silueta del sujeto de sombrero y este con tono burlesco y dispuesto a jalar el gatillo me dice: hijo… en el infierno no hay fuego… solo dolores de muela…

2 comentarios:

Al dijo...

cuando recien publicaste este post hace unos dias lo lei y quede impresionado. Como soy una ppaja humana no quise postear debido a que hay que ingresar el mail de gmail y además la contraseña. Pero como tu me posteaste me toca a mi ahora ;)
Personalmente creo que estay puro weando estudiando ingenieria (obviamente en tono de broma), dedicate a escribir. Escribe un libro wn, da a conocer mas tus escritos. Internet y la web 2.0 son tus mejors amigos. Me gusta tu estilo, lejos el mejor escrito que haz publicado.

Vero dijo...

Tienes un gran estilo, muy entretenido , por favor no dejes de cultivar tu arte , eres bueno en esto