jueves, 12 de abril de 2007

Monologo N° 2 "sin palabras"


Llega el momento de todo hombre, cuando tiene que hacer uso del léxico, mas cabalístico que tenga, hacer memoria, de palabras de antología, dichas por algún galán de cine, que al final de la película, sella con un beso, con harta lengua, de cómo los que se dan en holliwood, para expresar la idea, de un “te quiero” o un “no puedo vivir sin ti” o un “me gustas demasiado”, o la palabras mas fuerte de todas, un te amo.

Durante toda mi vida he dicho muchas palabras, algunas muy hirientes, otras muy asertivas, he dañado a muchas personas con las palabras, ganado también muchas cosas, pero cuando quiero expresar, quizás la idea más importante de mi vida, simplemente no tengo palabras.

Que pasaría si fuera mudo, no tendría este problema, tendría que escribirlo, o tirarme con algún exótico, pasaje de lenguaje corporal, ¿seria mas fácil?… desgraciadamente, no soy mudo y desgraciadamente no puedo quedarme callado… el problema…, visto holisticamente, no son las palabras, si no es el lugar y el momento... como soy algo matemático para mis cosas, la probabilidad de que te crean un te amo, al borde de la cama de algún motel cerca de Cumming, es altamente improbable, aquí es donde se suma algo a las palabras, el contexto… el espacio en donde estas se desenvuelven, es clave para el éxito del mensaje.

Repasemos de nuevo, esta vez no al borde de la cama de un motel, si no en una sala de algún cine, después de haber disfrutado de alguna película, la probabilidad de que tus intensiones tengan éxito suben, pero la probabilidad de error es la misma, o sea la probabilidad de que tus palabras no tengan eco, es alta.

Descartando el cine, el motel, el Messenger, el patio de tu casa, el metro o la micro, la verdad es que no existe, lugar alguno, para el contexto de tus palabras, por lo tanto, las palabras que elijas deben dar por si solo el contexto, deben ser palabras tan universales, que signifiquen lo mismo, inclusive a orillas de un motel o el sanjón, deben producir el mismo efecto, en cualquier lado, deben ser capaz, de extraernos de la realidad, para llevarnos a la realidad paralela, donde nos muestran su máximo esplendor…

Por lo tanto, por reduccionismo y lógica, las palabras más románticas, que puedes decir son: … cállate¡¡¡ y bésame…

pd: fotografia sacada de http://nisu.blogia.com/