
Llega el momento de todo hombre, cuando tiene que hacer uso del léxico, mas cabalístico que tenga, hacer memoria, de palabras de antología, dichas por algún galán de cine, que al final de la película, sella con un beso, con harta lengua, de cómo los que se dan en holliwood, para expresar la idea, de un “te quiero” o un “no puedo vivir sin ti” o un “me gustas demasiado”, o la palabras mas fuerte de todas, un te amo.
Repasemos de nuevo, esta vez no al borde de la cama de un motel, si no en una sala de algún cine, después de haber disfrutado de alguna película, la probabilidad de que tus intensiones tengan éxito suben, pero la probabilidad de error es la misma, o sea la probabilidad de que tus palabras no tengan eco, es alta.
Descartando el cine, el motel, el Messenger, el patio de tu casa, el metro o la micro, la verdad es que no existe, lugar alguno, para el contexto de tus palabras, por lo tanto, las palabras que elijas deben dar por si solo el contexto, deben ser palabras tan universales, que signifiquen lo mismo, inclusive a orillas de un motel o el sanjón, deben producir el mismo efecto, en cualquier lado, deben ser capaz, de extraernos de la realidad, para llevarnos a la realidad paralela, donde nos muestran su máximo esplendor…
Por lo tanto, por reduccionismo y lógica, las palabras más románticas, que puedes decir son: … cállate¡¡¡ y bésame…